¿Cómo procede a la hora de diseñar el espacio de trabajo de una empresa? O, dicho de otro modo ¿cuál es su primer paso en un proyecto?
Hace algunos años, los clientes solían acudir a nosotros con una lista de requisitos definidos: queremos un número x de escritorios y un número de salas de reuniones para un número z de empleados. Ahora, cada vez más clientes nos presentan sus aspiraciones o sus enfoques cualitativos en lugar de especificaciones cuantitativas y numéricas. Estas pretensiones menos tangibles, como “queremos lograr una mejor colaboración, comunicación, interacción”, etc. implican que los proyectos son más bien un vehículo para el cambio cultural y no una simple actualización del entorno. Por lo tanto, el primer paso es eliminar de nuestra mente todas las ideas preconcebidas y partir de cero con una mente abierta y crítica. Sólo entonces puede uno comenzar un diálogo y comprender las aspiraciones, los objetivos empresariales y las necesidades del cliente. Para poder empezar a diseñar con acierto, primero hay que comprender, cuestionarse y plantar cara a todo esto.
¿Puede concretar un poco más en qué han cambiado las especificaciones de los clientes?
Hoy día, la mayoría de las empresas se están desmarcando del enfoque taylorista por lo que respecta a los métodos de trabajo. Desde el punto de vista del entorno, la jerarquía, los modelos espaciales, los patrones repetitivos, los métodos estáticos y las tareas asignadas se están quedando obsoletos. A nivel empresarial, la flexibilidad y el multitasking son imprescindibles para ser competitivo en la economía global actual. Y a nivel personal, la diversidad, la capacitación y la autodeterminación son también cuestiones importantes. La especificación directa de un determinado número de productos ya no desempeña ninguna función, al menos para nosotros. El cliente nos dice lo que quiere conseguir con las nuevas oficinas, p. ej., mejorar la comunicación o crear un entorno en el que los empleados se encuentren bien y se sientan motivados. En última instancia, desean un espacio de trabajo que maximice la productividad de la plantilla de forma positiva.
¿No es eso lo que buscan todos los clientes?
No. No todos los clientes acuden a nosotros con este tipo de encargo. Algunos no son conscientes del potencial que ofrece un cambio de entorno. Pero si podemos entablar un buen diálogo con un cliente, no importa lo conservadora que sea su visión inicial, siempre intentamos hacerles ver otras posibilidades y potenciales dentro del proyecto.

16 April 2008.