Una calle lateral en el 3er distrito de París, del que se han apoderado los chinos. En este barrio existen varias tiendas extrañas, pero ninguna tan fascinante como la de los jarrones. Podríamos pensar que no es una idea muy brillante abrir una tienda dedicada exclusivamente a la venta de jarrones. Pero, por lo visto, la decisión no fue tan mala, ya que la tienda aún está ahí.
Imagínese que es usted un chino que acaba de mudarse a París. Llega con varias maletas llenas, trayendo todo tipo de cosas que puede necesitar, incluyendo varios recuerdos de su país. Pero muy probablemente no ha traído jarrones, a pesar de que desempeñan un papel muy importante en China. Son pesados y muy frágiles, por lo que una maleta no sería el lugar ideal para traerlos. Ello no es problema alguno: la primera persona a la pregunte le enseñará el camino a la tienda de jarrones, donde encontrará una variada oferta.
¿No es cierto que todas las tiendas han nacido de esta manera? ¿Puede ser que nuestra tendencia a la comodidad nos haya hecho perder un elemento importante? ¿No es emocionante salir de casa, diciendo: "Iré a la tienda de jarrones"? No sólo por el típico y tan humano concepto de oferta y demanda, sino también por el hecho de que el especialista nos ofrece un mayor surtido, diferentes calidades y asesoramiento.
No cabe duda que la tienda de jarrones será sustituida algún día por una tienda en Internet con suministro las 24 horas del día y un surtido aún más grande. Entonces, sin embargo, faltará el factor humano y ya no tendremos la misma relación íntima con el nuevo jarrón.
El diseñador británico Jasper Morrison (*1959) es precursor de la “nueva simplicidad”, una tendencia que preconiza una interpretación humilde y más seria del diseño. En 2006, él y el diseñador japonés Naoto Fukasawa suscitaron una gran atención con la exposición “Super Normal”y las tesis presentadas en ella.


