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Revista de Vitra'

design De lo normal y lo supranormal

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/ Super Normal

"They said I'd never make it to Normal. They were wrong.” (Me dijeron que nunca llegaría a Normal. Se equivocaron.)" Bob Dylan en un concierto en Normal, Illinois, 1999.

Sin duda, con su proyecto “Super Normal”, Jasper Morrison y Naoto Fukasawa se adentraban en terreno incierto. Y es que ni lo “normal” ni lo “sobrenatural” como conceptos pueden definirse claramente en el sentido de convención científica. Aunque, desde el punto de vista etimológico, lo normal implique la norma y lo normativo, nuestras ideas de normalidad, de cosas y procesos normales son todo lo contrario de algo normativo. Y es precisamente lo difuso del concepto lo que utilizaron Morrison y Fukasawa con sus exposiciones homónimas celebradas en Tokio y Londres. Cada uno de los objetos cotidianos reconocidos por ellos como “supranormales” se convierten en prueba, en alegato de otra cosa, un diseño prudente y cuidadoso más allá de la emoción y la mascarada moderna: un clip, un cubo de plástico, una silla. Los dos autores hay recopilado unos 200 objetos y los presentan en bloques y columnas blancos. Así, cada exponente puede desplegar toda su efectividad por su forma, color y material, y entrar en diálogo con el resto de objetos que acoge la exposición. En palabras de Naoto Fukasawa: “Durante la elección sorprendentemente no hubo la más mínima discrepancia entre nosotros. Discutimos sobre todo por lo que se admitiría y lo que no, con el objetivo de que la exposición “Super Normal” fuera comprensible para el público en general”.

Aquí se hace patente un parentesco entre lo supranormal y lo arquetípico, resultado de un largo proceso de representación histórica del producto hasta que en la génesis del objeto, que dura entre cien o mil años, se da forma a la imagen que todos tenemos en la cabeza cuando oímos o leemos la palabra “silla”. La Plywood Chair de Morrison de 1988, producida por Vitra, se acerca sin duda al arquetipo de silla. Y, sin embargo, si la observamos detenidamente aparecen las diferencias: el suave recorrido del respaldo, la decidida ostentación de los tornillos de cruz sencillos y aplanados, la sorprendente ligereza de la silla y, finalmente, la simplicidad total en su concepción, que resulta patente en la parte inferior del asiento. Estas características distinguen la silla del objeto de asiento arquetípico, que en cierto modo no es más que un pictograma tridimensional. Lo mismo sucede con el taburete “Déjà-vu” de Naoto Fukasawa para Magis, cuya forma y proporciones tienen una sencillez casi arquitectónica. Aquí también el objeto está caracterizado por el material elegido, en este caso el aluminio, con su ligereza y las reflexiones que produce. Este taburete me hizo pensar inconscientemente en la obra “Rabbit” de Jeff Koons, en la que el artista americano convirtió un conejito hinchable en una escultura cromada.

09 April 2008.