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Vitra.

'Collage'

Anticuerpos / Obras de Fernando & Humberto Campana 1989 a 2009

"El que impresiona más es aquel que ha conservado la fuerza de ser ingenuo", afirmaba René Crevel en un manifiesto en 1924. Si bien los surrealistas de París, entre los que también se contaba Crevel, ya han pasado a la historia, su fe en el poder del sueño y la fuerza de la imaginación dejó su impronta en los artistas de vanguardia del siglo XX. También la obra de Fernando y Humberto Campana refleja aspectos individuales y plenos de vida de esta actitud: una indomable creatividad caracteriza las obras artísticas, muebles, instalaciones y objetos de la vida cotidiana creados por los diseñadores brasileños. Sus esbozos combinan la sensualidad con la fealdad, la belleza con la miseria, confiando en la intuición propia, en sueños y experiencias personales. Los hermanos no se dejan desconcertar por barreras convencionales o modas, cuando buscan los límites entre arte y diseño, artesanía y producción en serie. Su actitud naif y la espontaneidad que les permiten explorar desde hace veinte años una y otra vez regiones nuevas, los convierte en sucesores dignos de los surrealistas y en dos de los artistas más fascinantes del diseño contemporáneo.

High tech y hand made

"No sería correcto realizar el trabajo mediante software" afirma Humberto Campana y su hermano Fernando, que tiene ocho años menos, agrega: "En Brasil haya una gran tradición artesanal. Nosotros intentemos potenciar esta tradición en nuestras obras. Tenemos la capacidad de trabajar con las manos, por lo que ya comenzamos con prototipos a la escala 1:1." Muebles de hilos de algodón o cartón, cerdas de escobas o tamices de sumidero confirieron fama al estilo favela de los brasileños en el mundo internacional del diseño. Primero los Campana quisieron ser escultores: Humberto dejó su profesión de abogado, mientras que Fernando comenzó a trabajar, después de concluir sus estudios de arquitectura, asimismo como artista. El sentido de los materiales sencillos, que suelen encontrar en las calles de San Pablo, es desde entonces el elemento crucial de sus obras. Puede verse en sus diseños menos conocidos, improvisados de manera maravillosa como la lámpara de mesa "Estela" (1997) – dos esteras antirresbaladizas triviales en un bastidor de acero fino – o bien la mesa auxiliar "Inflável" (1995), integrada por dos bandejas de pizza con lámina inflable de PVC como cuerpo. Un ejemplar único, creado como muchas obras de Fernando y Humberto Campana sin encargo. Algunas de estas "one-off-pieces", como por ejemplo la famosa silla Favela, estuvieron ocultas durante largos años en el Estudio Campana, siendo a lo sumo fabricadas en series pequeñas, hasta que los descubrieron los europeos, comercializándolas a nivel internacionales en versiones retocadas. Humberto Campana afirma que el "human touch" es característico de su trabajo. La artesanía y las tecnologías modernas, la tradición y el diseño no son contrastes en la obra de los hermanos, sino que se complementan recíprocamente. Fernando describe este procedimiento como "High tech - manufacturado" y sonríe encantadoramente.

Orden y estructura orgánica

La primera gran retrospectiva de los Campana "Antikörper" (Anticuerpos) en el Vitra Design Museum en Weil am Rhein muestra ambas caras de la obra de los brasileños: el arte libre y el diseño. En una cooperación de varios años con el Estudio Campana de San Pablo, Matthias Schwartz-Claus logró reunir muchos ejemplares únicos y prototipos desconocidos y apenas presentados, obras raras para coleccionistas así como objetos fabricados en serie. Así es como se ofrecen muchos vistazos diferentes de la obra producida hasta ahora, cuyo alcance es sorprendente. Muebles y trajes, floreros filigranas y esculturas son complementados con películas y presentaciones de diapositivas que resaltan los principios de su arte y las fuentes de inspiración. La muestra organizada con gran esmero, ordena los 200 objetos de la exposición en forma clara y según aspectos sistemáticos como estructura orgánica y nudos, superficies plegadas y objets trouvés, enriqueciéndolos con piezas halladas y de coleccionistas del archivo de los Campanas. Así surge un policromo caleidoscopio que reúne diferentes períodos creativos desde los años 1970 hasta los diseños actuales, revelando continuidades. Los displays esquinados de la arquitectura de la exposición, diseñados por el estudio Groenlandbasel, guardan la distancia necesaria y conforman un marco discreto para las formas orgánicas, inspiradas a menudo en la naturaleza. Una instalación de botellas PET, diseñada específicamente para la exposición, echa una luz brillante a la caja de la escalera del museo. Una retrospectiva inspiradora que se distingue claramente de las muestras de diseñadores de marketing controladas y dirigidas por los propios diseñadores que suelen presentarse cada vez más frecuentemente, sienta un precedente impresionante con motivo del veinte aniversario del Vitra Design Museums.

En la selva de la inspiración

Caimanes, boas gigantescas y plantas carnívoras siempre han atraído a los hermanos Campana: todos ellos animales peligrosos de la selva brasileña que simbolizan la utopía original de una naturaleza salvaje. Algunas de las fantasías de la selva y del mar de los diseñadores adquirieron mientras tanto madurez de serie. Así es como el sofá Boa Sofa (2002) es ofrecido por Edra como monstruo de terciopelo, fabricado con tubos flexibles de cuarenta metros de largo con la fuerza muscular de cuatro hombres. También "Drosera Copper" y "Drosera Velvet" de la edición Vitra de 2007 pertenecen a esta familia – dos bolsas murales que revelan su espacio disponible a través de una rendija, que recuerda a las bocas orgánicas de plantas. La asociación con la naturaleza es más impresionante en los objets trouvés, que confiere a objetos hallados de la vida diaria un contexto de diseño. Así es como la pantalla de pared "Naturezza Morta" consiste en piezas de carbón" apiladas una encima de la otra, mientras que también "Cerca II" se presenta sin alta tecnología alguna: una pantalla de tejido de mimbre.

"Damos vida y una nueva interpretación a objetos sencillos y de la vida cotidiana", dicen los dos hermanos al describir este método que dominan a la perfección. Su idioma de objetos caprichoso e inconfundibe se caracteriza por materiales sencillos, más bien insólitos para el mercado del mueble – un cable de algodón para el sillón "Vermelha" o restos de leña, reunidos en el sillón Favela en forma de trono o bien un monumento para las chozas de los barrios humildes del Brasil. Se trata de la poesía de la vida, afirma Humberto Campana. Esta poesía incluye belleza y lo feo, cuerpo y anticuerpo, un contraste que suele caracterizar la estética de Campanas en muchos respectos. Que el sillón Favelas sea fabricado desde hace algunos años por carpinteros alemanes que viven en el sur de Brasil, ensamblando las piezas individuales de la silla a mano para luego suministrarlo a Europa, de donde vuelve con precios europeos al mercado del mueble brasileño, hace sonreír a los diseñadores. Efectivamente, su obra vive de discrepancias como ésta.

Anticuerpo y contradicciones

Los hermanos trabajan con la fusión de las culturas, con el caos callejero de Sudamérica y la perfección europea. La improvisación determina su modo de proceder: "Ser creativo significa divertirse" dice Humberto Campana, "incluso si el mundo fuera negro como el azabache". En sus obras se parece estar en la cuerda floja que une a continentes y materiales con todos sus contrastes. Hay un largo camino entre el marco de espejo artesanal de conchas, creado por Humberto Campana en los años setenta y las famosas ediciones de los últimos años – por ejemplo, el sillón de brazos Sushi, de edición limitada, o bien la silla Banquette provocadora, cuya cavidad blanda para sentarse está conformada por animales de peluche. Sin embargo, los Campana siempre se mantienen fiel al principio de anticuerpo, un explícito uso fuera de lugar de materiales. Sus experimentos y collages reúnen lo artesanal con la fabricación en serie, lo valioso con lo cotidiano. Así es como las campanas de cristal Venini, sopladas a bocas, de la instalación "Campane di Campana" (2005) son sujetadas por cuerdas de cáñamo sencillas. En la creación híbrida del de asientos "Una Famiglia" (2006) – asimismo un ejemplar único – el mimbre tradicional y los restos de sillas baratas de plástico se reúnen conformando una obra de arte funcional y estética – tan bello como "el encuentro fortuito de un paraguas con una máquina de coser en la mesa de autopsias", para citar a Leautrémont.

Abismos surrealistas – al alcance de la mano y real

La cultura de la apropiación de momentos contradictorios y la confianza inquebrantable en la vida hizo que los dos diseñadores se convirtieran en famosos embajadores de su país. También la cooperación de los hermanos es caracterizado por esta práctica, tal como lo muestra la historia de las sillas "Negativo" y "Positivo". Cuando Humberto Campana soñó en 1988, en un viaje por aguas bravas en Arizona, con un dibujo de indígenas en espiral que amenazaba con tragarle, zozobró el próximo día y casi se hubiera ahogado. Cuando volvió a San Pablo creó como reacción a esta experiencia "Negativo", una silla de acero de cuyo respaldo se recortó una espiral. El hermano Fernando empleó la forma positiva de la espiral como respaldo para un diseño de silla propia al que llamó "Positivo.

Espontaneidad e imaginación, artesanía y diseño se combinan en la obra de los hermanos Campana, conformando una actitud contradictoria y a la vez llena de fuerza poética. Esta poesía resulta ser más fuerte cuando suelta sus riendas y pueda operar lejos de la construcción y la funcionalidad – en el espacio libre del arte. "Ay, si pudiéramos inflarlos como aeronaves. Entonces podríamos vagabundear por los abismos del Mar Muerto", podemos leer en el prólogo al primer número de 'La Révolution Surréaliste'. Fernando y Humberto Campana exploran los abismos que los surrealistas "sentían" en los años 1920. Sin embargo, la obra refrescante de los dos hermanos sigue siendo muy palpable y real.


Texto: Sandra Hofmeister, Stylepark


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