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Hans Coray

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Hans Coray creció en Zúrich, donde estudió y obtuvo el doctorado en Lenguas Romances. En la década de 1930 comenzó a experimentar con el metal y el alambre de manera autodidacta, aplicando luego estas técnicas al diseño de muebles, esculturas y objetos industriales. En Zúrich mantuvo una relación muy estrecha con los artistas del dadaísmo y el concretismo, círculo al que pertenecían Max Bill, Verena Loewensberg y Hans Fischli.

En el verano de 1938, precisamente Hans Fischli, que había estudiado en la Bauhaus, le animó a crear algunos diseños para la silla oficial de la Exposición Nacional Suiza de 1939, con la condición de que tenían que ser "nuevos en todos los sentidos". En poco tiempo, Hans Coray desarrolló dos prototipos para "una silla de aluminio que pudiera apilarse verticalmente". Su objetivo era crear una silla ligera y elegante que combinara su aspecto acogedor con un confort extraordinario. La Landi Chair, la primera de las sillas diseñadas por Coray que entró en producción, llegó a convertirse en un auténtico hito de la historia del diseño. Absolutamente partidario de los valores humanistas, Coray siguió diseñando muebles en la década de 1950 y ya en los últimos años de su vida volcó su atención hacia la pintura y la escultura.