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Cuando una silla parece brotar del suelo

Vegetal
Historia de un original de Vitra

«¿Puede la naturaleza enseñarnos algo sobre “crear cosas”? ¿Podemos volcar la alegría que transmite la naturaleza en un objeto producido industrialmente? Estas preguntas son de Rolf Fehlbaum, presidente emérito de Vitra. Con ellas en mente, los hermanos Ronan y Erwan Bouroullec desarrollaron la silla Vegetal en un largo proceso de colaboración con Vitra durante el cual aprendieron que no hay nada tan difícil como dar a un producto la expresión de una naturaleza viva y, al mismo tiempo, lograr que cumpla las normas de seguridad, estabilidad y sostenibilidad de este mundo.

Diseñadores, arquitectos y artistas de todas las épocas se han inspirado en la naturaleza y se han complacido en reproducir sus manifestaciones formales, a menudo con fines decorativos. Además, Ronan y Erwan están especialmente interesados por los procesos de crecimiento naturales. Tratan de crear objetos que vayan más allá del adorno y la empatía: el objetivo que persiguen es la «naturaleza artificial». En 2004, por ejemplo, causaron sensación con Algues, unos elementos de plástico ramificados, de aspecto vegetal, que se ensamblan libremente para crear estructuras de distinta densidad y que pueden utilizarse para separar espacios o con fines decorativos. La experiencia que los diseñadores franceses adquirieron durante el desarrollo de este producto para Vitra les animó a crear una silla que «creciera» de forma orgánica.

Los Bouroullec profundizaron y ampliaron los trabajos de investigación que habían iniciado con Algues y hallaron enfoques afines en los muebles modernistas y diseños para el metro de París de Hector Guimard, en las sillas creadas por Antoni Gaudí para la Casa Calvet, en las sillas de madera conformada que Alvar Aalto diseñó en los años treinta, en la Organic Chair de Charles Eames y Eero Saarinen y, de un modo muy directo, en las creaciones del jardinero estadounidense Axel Erlandson. En los años cuarenta, Axel Erlandson se dedicó a controlar el crecimiento de los árboles para crear, entre otras cosas, estructuras parecidas a sillas: la naturaleza convertida en mobiliario.

Lógicamente, los Bouroullec querían que la nueva silla pudiera utilizarse al aire libre, en entornos naturales. Por eso estaba claro que la reinterpretación de la naturaleza exigiría un material robusto y de maleabilidad ilimitada; una combinación de plasticidad y resistencia como la que ofrece el plástico. La fase de desarrollo comenzó en 2004 y se prolongó durante cuatro años.

En los primeros bocetos de Ronan y Erwan Bouroullec aparecía una red de finas ramas que formaban un asiento en forma de cesta. A partir de estos bocetos, hubo que encontrar el modo de crear una estructura que pudiera fabricarse de manera rentable con el método de moldeo de plástico por inyección. La dificultad residía en crear un molde que permitiese fabricar la «cesta» y sus «ramas» en un mismo proceso. Porque, al contrario de lo que sucede al fabricar por inyección una silla de carcasa convencional —algo relativamente sencillo— en este caso cada uno de los elementos de la compleja estructura tridimensional debía tener una forma que permitiese extraerlo del molde al final de proceso. Para ofrecer un aspecto natural, las traviesas se entrelazan y ramifican de manera asimétrica en tres niveles hasta crear la carcasa de asiento, que tiene un borde en forma de círculo irregular y descansa sobre cuatro patas que parecen brotar del suelo como una planta. Las patas delanteras forman parte de la carcasa, mientras que las traseras se fijan posteriormente.

‘«Vegetal no habría existido sin los sofisticados programas de software modernos, pero tampoco sin la exhaustividad de cada una de las fases que atravesaron nuestros dibujos manuales. La estrecha relación entre ambos es lo que hace de esta silla un mueble tan especial».
Ronan & Erwan Bouroullec

Así pues, el hecho de que la silla —que se presentó en 2008 con el nombre «Vegetal»— parezca brotar del suelo como una planta es en realidad fruto de un largo y arduo trabajo. Egon Bräuning, que llevaba décadas al frente del equipo de desarrollo de productos de Vitra, llegó a decir que Vegetal era la silla más exigente desde un punto de vista técnico que Vitra había producido jamás.


Fecha de edición: 5.4.2019
Imágenes: Florian Böhm, Studio Bouroullec, Marc Eggimann, Paul Tahon

Historias de autenticidad de Vitra
Invierta en un original, porque un original siempre conservará su valor. Una imitación nunca será más que una mera copia, una idea robada. Observe las diferencias, no solo la calidad y las variaciones más evidentes, sino también el atractivo sensorial y emocional del producto auténtico. Un original es un compañero para toda la vida y bien pudiera sobrevivirle y pasar a la siguiente generación, que lo recibirá agradecida. Pero esto es una historia del futuro.
El original es de Vitra