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Cuando lo «sencillo» es complejo

Physix
Historia de un original de Vitra

Alberto Meda fue ingeniero antes que diseñador. Ningún otro de los creadores que colaboran con Vitra está tan familiarizado con la tecnología y la construcción; por lo tanto, es el aliado ideal para simplificar tareas de diseño especialmente complejas en términos constructivos y creativos. Sus soluciones se caracterizan por su claridad y minimalismo visual. Un buen ejemplo de ello es la silla Physix, del año 2012.

Al comienzo de la fase de desarrollo, el objetivo era diseñar una silla de oficina que siguiera la tradición iniciada por la Eames Aluminium Chair y que respondiera a las actuales necesidades de control ergonómico del movimiento del asiento y el respaldo. El minimalismo y la claridad formal de la Eames Aluminium Chair son inalcanzables. La idea de crear una carcasa continua utilizando un tejido tensado entre dos largueros fue aplicada por Charles y Ray Eames con tal perfección que esta silla se ha convertido en un icono del diseño de muebles.

«Dado que somos criaturas complejas, al menos debemos rodearnos de objetos sencillos, de lo contrario… ¡qué vida tan difícil!».
Alberto Meda

Meda se planteó la cuestión de cómo seguir desarrollando un principio de diseño que permitiera crear un asiento cómodo pero estático y que, al mismo tiempo, ofreciera la máxima movilidad. Al igual que hicieron los Eames en su época, estudió en profundidad las posibilidades que le ofrecían las técnicas y materiales modernos. Pronto comprendió que utilizando un plástico flexible de alta calidad podría alcanzar la movilidad deseada. Así pues, en Physix también hay un tejido tensado entre dos largueros, pero los largueros son de plástico y su perfil se ha diseñado de forma que se adapten con precisión a los movimientos del usuario. Por otra parte, como esta capacidad de deformación sería incontrolable sin la acción de una contrafuerza, dos barras curvas de aluminio transmiten las fuerzas de movimiento de los largueros laterales a unos resortes en espiral que hay debajo del asiento: esto garantiza una secuencia de movimiento controlada y regulable en función del peso del usuario.

El siguiente paso consistió en decidir qué tejido se tensaría entre los largueros. Tenía que ser un material que pudiera tensarse lo suficiente como para soportar el peso de usuarios corpulentos y, al mismo tiempo, tan flexible que permitiera acompañar las secuencias de movimiento dinámicas y tridimensionales; por último, tenía que ser de gran calidad para soportar el desgaste de la vida diaria en la oficina. Meda y los desarrolladores de Vitra encontraron la solución en un tejido de punto realizado con varios hilos, robusto pero translúcido, que fomenta la ligereza visual de Physix.

Physix está a la vanguardia del proceso de desarrollo que experimentan desde hace un siglo las sillas en las que asiento y respaldo forman una superficie continua. Mies van der Rohe alcanzó en 1927 la primera cumbre con la silla de oscilación libre MR 20/3, a la que siguieron después las sillas con carcasa de chapa de madera conformada, chapa metálica o plástico, de diseñadores como Rietveld, Aalto y Coray. Y también la famosa Aluminium Chair de Charles y Ray Eames. Con Physix, Alberto Meda aporta dinamismo a esta eficiente carcasa de asiento con revestimiento textil sin perder la sencillez y la claridad de sus fuentes de inspiración.


Fecha de edición: 5.4.2019
Imágenes: Florian Böhm, Marc Eggimann, Marcus Gaab, Alberto Meda

Historias de autenticidad de Vitra
Invierta en un original, porque un original siempre conservará su valor. Una imitación nunca será más que una mera copia, una idea robada. Observe las diferencias, no solo la calidad y las variaciones más evidentes, sino también el atractivo sensorial y emocional del producto auténtico. Un original es un compañero para toda la vida y bien pudiera sobrevivirle y pasar a la siguiente generación, que lo recibirá agradecida. Pero esto es una historia del futuro.
El original es de Vitra